¿DE QUÉ DIOS NOS HABLA POLANSKI?
Yasmina Reza es una de las más innovadoras en el teatro europeo de los últimos años. Su obra más conocida es ARTE, representada en más de medio mundo, aunque la más controvertida es UN DIOS SALVAJE que ahora el maestro Polanski ha llevado a la gran pantalla. Los aficionados a la escena pudieron ver esta obra representada en Madrid por Maribel Verdú y Aitana Sánchez Gijón que consiguieron unas críticas excelentes y una gran taquilla.
Partiendo del conocimiento previo de esta pieza teatral, lo primero que espera el espectador es una obra maestra del cine ya que Polanski es, sin duda alguna, un “maestro” del cine europeo desde los años 60 hasta ahora. Alguien que ha dirigido La Semilla del Diablo, El Quimérico Inquilino o El Pianista no puede ser nada más que un genio de la cinematografía. El problema es que Polanski tiene 78 años y ha perdido la perversión moral de su cine de juventud. Al dirigir esta película lo hace más cercano a un director acomodaticio que al innovador de otras épocas. Sorprende que la película no tenga nada de él y sólo sea una simple adaptación cinematográfica innecesaria si no se aporta algo más que lo que hay en el texto original. Resulta una comedia costumbrista donde se pretende ridiculizar la hipocresía de la clase media occidental con su falsa moral, su utilitarismo y sus prejuicios de burgueses. Yasmina Reza tituló así su obra teatral porque, en efecto, no es un dios bueno y misericordioso el que preside la vida de los humanos sino un dios salvaje que viene directamente de la condición animal de la que partimos. La sociedad se esfuerza en entenderse pero ese dios salvaje hace que todo se desbarate y salte por los aires, enfrentando a unos con otros en una guerra también salvaje.
Sólo le reprocho a Polanski y a la propia Yasmina, coautores del guión de la película, que se hayan quedado en la superficie sin descender en ningún momento a las profundidades de dos parejas que en la ciudad de Nueva York se entienden y a la vez discuten porque el hijo de una de ellas ha agredido al de los otros. Los padres del agredido lo componen una mujer preocupada por el hambre en el mundo y un marido insulso al que no le importa nada. Penélope y Michael están interpretados por Jodie Foster y John C. Reilly. La otra pareja, un ejecutivo inmoral y una inversora en Bolsa que son Christoph Waltz y Kate Winslet. Los cuatro se enfrentan, se disculpan, se pelean, se perdonan y al final…¡es donde debería estar la explicación al título! Cada espectador saldrá del cine con una mayor o peor complacencia, ya que a nadie deja indiferente esta película. Que sea un buen filme es otra cuestión que se le ha escapado a Polanski ya que en los ochenta y siete minutos de película, yo al menos, no lo he visto por ninguna parte.
En contra de la película está el pésimo doblaje que desmerece todos los diálogos completamente vulgarizados y sin chispa ni emoción alguna y estoy seguro que si se ve en la versión original gana bastante. La versión española falla por ese afán de doblar películas interesantes como ésta que necesitan unos matices muy especiales como si se doblara Rambo o Therminator.
El apellido Polanski abre unas grandes expectativas que no cumple en ningún momento como tampoco lo hizo en su anterior película EL ESCRITOR. De cualquier manera iré a ver UN DIOS SALVAJE a un teatro de París, Madrid o Londres y seguro que todos, incluido yo, disfrutaremos más que con esta película que se ha hecho para la gente que en realidad va al cine y que es una juventud que sí sabe reírse y disfrutar al menos con la buena interpretación de los cuatro actores.
Calificación: **
Por José L. González C.
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